Amanecemos el sexto día de campamento, hoy nos despertamos en un sitio que probablemente nuestros niños no esperasen encontrarse. Estamos en Ceuta y Melilla, con un pie en Europa y el otro en África.
La mañana ha transcurrido con normalidad, ayer llegaron algunas de nuestras ansiadas visitas, y hoy a lo largo de la mañana han seguido llegando alguna más. En la oración hemos hablado de la vocación, de cómo todos estamos llamados a algo y es nuestro deber descubrir a qué.
El personaje principal de la catequesis de hoy ha sido José. Los catequistas hemos interpretado un teatrillo en el que hemos contado toda su historia, desde que sus hermanos le tiran por un pozo. Toda su historia, cómo interpretando sueños consiguió ser una persona importante en Egipto y terminó reencontrándose y reconciliándose con sus hermanos. Hemos aprovechado la oportunidad para hacer un examen de conciencia.
Durante los deportes hemos podido ver cómo empiezan a trabajar en equipo, a incluir de forma activa a los pequeños y organizarse para conseguir los mejores resultados en los partidos.
Antes de comer hemos recibido las últimas visitas del finde, tenemos mucha suerte de recibir este chute de energía, que tan felices hace a los niños.
Hemos comido fenomenal, como nos tienen ya acostumbrados y un día más nos hemos dirigido a talleres. Los niños empiezan a tener claro cuáles son sus favoritos.
Después de merendar, hemos recibido una visita muy inesperada. «Con cien cañones por banda, viento en popa a toda vela no corta el mar si no vuela un velero bergantín…» Pero no todo es alegría, los grumetes se han quedado dormidos y les han robado todo estando embarcados entre Ceuta y Melilla. Ha sido labor de nuestros niños recuperar todas las mercancías posibles haciendo compras en los mercados locales. Los mercaderes han sido más astutos de lo que nos esperábamos, pero su astucia no les ha bastado para superar el ingenio de nuestros niños.
La noche nos esperaba con una sorpresa, todos teníamos una cita muy importante pendiente. El Señor Eucarístico ha pasado un rato muy especial de forma íntima con cada uno de nosotros. Hemos tenido una adoración muy bonita en la que hemos hablado de cómo Dios nos quiere aunque nosotros caigamos siempre en las mismas cosas, cómo nos acompaña y nos cuida, especialmente cuando pasamos por los momentos más duros. Utilizando el evangelio de este domingo hemos aprovechado para hablar sobre lo afortunados que son de ser niños, por que Dios les ha revelado a ellos las cosas más profundas de su corazón. Antes de irnos a dormir hemos hecho todos un propósito de mejora realista, para parecernos más a Jesús.
















2 respuestas a “Día 6: Un pie en Europa y otro en África”
Buenos días!!!!!!
Benditos chutes de energía!!!!! Ya en el ecuador del campamento se irá notando el cansancio.
Qué importante el perdón y verlo escenificado mucho más fácil…, y saber que Dios nos quiere con nuestros defectos y virtudes, q no nos juzga, que nos perdona aunque tropecemos mil veces en lo mismo.
Gracias Alberto, gracias monitores, gracias Cristina y Sesé por vuestra entrega y dedicación hacia nuestros hijos. Qué Dios os bendiga y os dé mucha fuerza.
Hoy la esperada llamada!!!!!!
Besitos grandes.
Emocionados de seguir viendo cómo avanzáis por cada parte de España, siempre acompañados por Él.
Ya casi en la mitad del campa, hoy estaremos pegaditos al teléfono esperando el gran momento del día.
¡Feliz domingo!