Día 4: Castilla Nomancha

En un lugar de la mancha…
Nos hemos despertado entre molinos o entre gigantes, todavía no somos capaces de distinguirlo

Todavía despertándonos hemos desayunado y nos hemos ido directos a la oración, donde hemos recordado lo que de verdad es importante, empezamos el día dándole las gracias a Dios por todo lo que estamos viviendo y aprendiendo.

Después de las muy temidas responsabilidades, comenzando la catequesis en la cual hemos hablado de Jacob, de cómo aún cometiendo errores y equivocándonos, siempre nos espera alguien con una sonrisa y la importancia que tiene no etiquetar a las personas y aceptar que todos podemos cambiar.

Ha llegado el momento de deportes, que por cierto cada vez son más y más reñidos. Tras sudar muchísimo, luchando por la victoria, nos vamos a la piscina para darnos un baño más que merecido.

Hoy en la comida, hemos decidido hacer algo especial, nos hemos sentado por fechas de cumpleaños, dándonos la oportunidad de hablar con niños fuera de nuestro círculo de amigos. Nos hemos entretenido tanto que se nos ha ido el santo al cielo con la hora, pero es que entre la buena compañía y los festines que nos estamos dando, es difícil que no pase. El comentario más repetido en el comedor ha sido «a mi no me gustaba la fideuá hasta que he probado esta» y es que menudo nivel tienen nuestras cocineras.

Después de comer nos hemos ido con muchas ganas a talleres, ¡ya veréis en casa las cosas chulísimas que hemos hecho!

A pesar del ritmo frenético, algunos han tenido tiempo de parar y recibir al Señor en la eucaristía. En el tiempo libre hemos tenido una misa voluntaria.

La merienda ha sido inusual, pues se ha levantado un viento en Valdeavellano de locos, hemos tenido que buscar refugio en el interior. El pueblo ya sabía la que se nos estaba viniendo encima y quería avisarnos, pues a penas recién llegados al comedor, ha venido un narrador a contarnos el problemón que había tenido Miguel de Cervantes con su famosísima novela El Quijote. Terminando de escribirla a altas horas de la madrugada, se ha quedado dormido, los escritores de este blog entendemos el sentimiento, pero por suerte a nosotros no se nos puede derramar una tinta mágica que cambie el curso de la historia que os contamos. Esta tinta ha tenido un efecto de lo más inesperado, todos los personajes de la historia se han vuelto completamente locos. Hemos visto de todo, ha sido la misión de los niños diagnosticar con precisión todos los efectos de esta tinta mágica.

Como no podía ser de otra manera después de un día en el que los niños parecían uniformados (unos de blanco y otros de rojo), esta noche no ha habido juego, hemos terminado el día uniéndonos al resto de España, porque jugaba nuestra selección. Hemos gritado, hemos reído, nos hemos emocionado con cada gol de España, hemos sufrido con cada ocasión de Austria, pero lo más importante es que España está en la siguiente ronda del mundial (no diremos nada por no gafarlo…)

Los niños han disfrutado mucho de conocer mejor Castilla la Mancha, a Don Quijote y a Sancho Panza, veremos donde nos levantamos mañana…

3 respuestas a “Día 4: Castilla Nomancha”

  1. ¡Qué alegría leeros cada día!

    Ojalá que sigáis con la misma energía y entrega, solo puede darse estando arropados por Él.

    Desde aquí vibramos con el partido pensando en esas camisetas rojas y blancas que volverán a lucir el lunes…

    Un fuerte abrazo para todas y todos los que formáis el campa…

  2. Veros disfrutando de la selección , alejados del calor de Madrid … España en octavos de final que nos sigan lloviendo bendiciones , enhorabuena campeones gracias a esa grandiosa narradora que con hace adentranos en la historia cada día que transcurre. .

  3. Buenos días,

    Da gusto ver que disfrutáis todos tanto.
    Ole ahí esas cocineras que son unas máquinas dedicando su tiempo para tantas personas.
    Muchas felicidades a todos por vuestro trabajo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.