Ahora que ya estamos todos de vuelta en Madrid y nos ha dado tiempo a descansar, nos disponemos a cerrar este blog.
El último día fue muy breve, nos despertamos y terminamos de recoger todas nuestras cosas para estar preparados cuando llegasen los buses. Fuimos muy resolutivos, aunque el sentimiento general era un poco de desmotivación, algunos niños seguían teniendo los ojos hinchados del cansancio y la pena de la noche anterior. Por lo que la vuelta a casa fue muy tranquila, casi todo el mundo fue dormido, como pudisteis comprobar.
Al fin llegó el momento del ansiado reencuentro, la ilusión de los abrazos, las primeras anécdotas, es para nosotros muy bonito ver cómo unos a otros os echáis tanto de menos, a nosotros también nos pasa.
Nos quedamos con la preciosa sensación de comunidad, en esa bienvenida en la que todos reciben a todos, esas oraciones parroquiales por los frutos de estos días y sobre todo, con la voluntariedad y entrega de nuestras queridísimas cocineras, que estos días lo han dado todo por nosotros y con las que estamos completamente agradecidos.
De parte del equipo de monitores gracias por estos maravillosos días y por los niños tan buenos que tenéis. Os esperamos a todos con los brazos abiertos el año que viene.
Un abrazo muy grande y feliz verano a todos.




